¡Hola a todos!
Hoy os voy a contar mis impresiones al entrar en contacto con Epic Card Game.
Aquí es donde se habla del trasfondo ¿no? Pues poco os puedo decir de él, ni me importa ni lo conozco. Las ilustraciones tienen una temática medieval fantástica al uso pero vamos, como si hubieran sido de zombies o pasteles de manzana. No es que sean malas, es que no he jugado a Epic buscando una temática ni tampoco me la he encontrado. ¡Eso sí! hay 4 facciones «al uso» de las que no os daré el nombre porque podéis llamarlas como os plazca.
Epic se juega de manera muy similar a magic, invocas criaturas con las que atacar o defenderte y conjuras hechizos que tienen diversos efectos sobre el juego. Nada nuevo. De hecho, si eres jugador de Magic te darás cuenta de que Epic es un Magic sobredimensionado al extremo y simplificado y si no, pues bueno… aprenderás en 5 minutos. Y el caso es que puede ser divertido jugar a Epic unas cuantas aunque sólo sea por reírte de las barbaridades que hacen las cartas pero, si quieres disfrutar de él vas a tener que hacerlo de otra manera.
Epic trae consigo 120 cartas que constituyen un «pool» de draft o un «cubedraft», es decir, una base de cartas sobre la que elaborar «packs» que draftear para hacer un mazo y luego partirte los piños con los otros jugadores del draft. Ahí es dónde Epic brilla, y mucho. Por 15-20 miserables euros tienes unas cartas a las que les puedes dar muchos drafts, con sinergias, estrategias etc. Además, el sistema de juego simplificado te va a permitir hacer esto con jugadores no familiarizados e introducirlos.
Para mí Epic ha sido todo un descubrimiento que siempre agradezco llevar en la cartera «por si acaso».
¡Hasta la próxima!




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