¡Hola a todos!

¿Qué sorpresa no? Un tendero diciéndote que regales juegos de mesa… ¿Sospechoso? ¡Venga dame un voto de confianza! Vamos al lío.

En Navidad se hacen un montón de regalos y algunos de ellos son juegos de mesa. Durante el trascurso de éstas fiesta ya he asesorado a bastante gente en situaciones muy diferentes que querían regalar juegos de mesa. Hoy quiero compartir algunas de ellas con vosotros por si os podéis sentir identificados y os ayuda a tomar una decisión. También os daré algunos consejos.

Caso nº1 Chica no jugona regala a chico jugón.

Ella buscaba un juego duro para regalarle a su novio. Tenía presupuesto y confianza en que yo sabría orientarme por sus indicaciones en el gusto de él. Regalar juegos de mesa es algo que va más allá de un simple regalo material, también estás regalando una/unas experiencias y en eso me basé yo para hacer mi “contraoferta”. Sabía que la chica había jugado en ocasiones a juegos de mesa pero que su gusto por ellos se limita a aquellos de mecánicas sencillas donde el reto intelectual no sea muy grande o enrevesado. Le propuse una alternativa ¿por qué no pruebas conmigo algunos juegos para dos y, si te gusta alguno, le regalas eso? Así, además de un juego que puede disfrutar con sus amigos, tendrá una manera de disfrutarte a ti también a través del juego de mesa.

Caso nº2 Tío con cientos de sobrinos pequeños.

Éste es bueno: “Tengo 5 sobrinos y 10 euros de presupuesto para cada uno”. Me gustan los retos. Lo primero que le pedí fue un listado por casa y edades ya que prefería, de tener que meter juegos similares, que no acabaran en la misma casa. Después de una auténtica obra de ingeniería conseguí repartir juegos diferentes en las dos casas de las que venían los chiquillos y que pudieran ser más o menos atractivos a cada uno. ¿Por qué os cuento ésto? Por un consejo que le dí y que, si tu eres también un “tío”, te gustará saber: “abre los juegos con ellos y enséñales como funcionan”. Los juegos van a tener mucho más éxito si, sobre la marcha, compartes un rato con ellos y se los enseñas. También puedes emplazar el encuentro a una visita a la casa, pero debes intentar usar los juegos con ellos para que los aprendan bien y les apetezca sacarlos cuando tu no estés.

Caso nº 3 Jugón regala a no jugón.

Aquí un caso bastante habitual peeeero, claro, en ésta ocasión son familiares. La idea inicial de ésta persona era regalar algún juego ligero con el que poder jugar e intentar introducirlo un poco en el mundillo. De nuevo hago una “contraoferta” en la que sugiero, ya que va a abrir el regalo en familia, un party game que se pueda jugar en el momento. Y volvemos a lo de antes, mínimo, habrás regalado una experiencia agradable a la persona y, debido a ello, es posible que esté interesado en repetir. Regalale a tu hermano un codenames y jugarlo antes o después de la comida no un eurogame ligero para cualquier otro día en el que habrá que buscar hasta grupo de juego; ya lo tienes allí, y es tu familia.

Y terminamos por hoy, disculpen la ausencia de imágenes pero es que nunca se me ocurre que poner en éste tipo de entradas. Éstos han sido algunos de mis consejos como tendero éstas Navidades y espero que os sean de ayuda. Como siempre la sección de comentarios nos sirve para abrir debate ¿crees que he estado acertado? ¿tu hubieras hecho otra cosa? ¿te sientes identificado con algún “caso”?

¡Nos leemos!