¡Hola a todos!

Hoy nos toca hablar de Kingsport Festival, un juego europeo medio-ligero con una original propuesta que voy a desarrollaros a continuación. Advertencia, no os dejéis engañar por los tópicos de los juegos de Cthulhu, no es un cooperativo y no vamos a salvar al mundo. ¡Al grano!


Introducción

Kingsport Festival es un juego que propone partidas para 3-5 jugadores de una duración media de 90 minutos y una edad recomendada de 13 años. En ellas simularemos a un “sectario jefe” que luchará por extender la corrupción en la ciudad de Kingsport y ser el “favorito” de los dioses exteriores. Nos estamos adentrando en un euro muy tematizado… tened cuidado…

Así se nos presenta Kingsport Festival.

Contenido de la caja

Pues bastantes cositas. Un buen puñado de madera para cada jugador y cubos que simulan maldad, muerte y destrucción. ¿Un poco ambiciosos esos cubitos no? También trae varios mazos de cartas, un señor tableto, dados para cada jugador y unas tarjetas que representan a 19 dioses exteriores y otro que no es dios exterior pero que también es mu feo. Y tras revisar el contenido personalmente, algunas cosas que olvidaba: manual de instrucciones, tarjetas de ayuda (súper útiles, casi con ellas aprendes a jugar) y unos tokens que se ponen encima de cada localización del mapa.

Antes de hablar del arte el juego debo confesar que a veces me leo mis propias reseñas a posteriori y me he dado cuenta de que multitud de juegos me parecen feos. Pues bien, sí, Kingsport festival también, pero con matices. El tablero no es que sea feo, es que la imagen y las texturas son cutres, no sé si a proposito (espero que no), pero tienen ese regustillo rancio a serie b cutre de los años 80. Y luego, para una cosa realmente bonita que hay en el tablero, las imágenes de las localizaciones, tenemos que taparlas con su token explicativo. ¿En serio no había mejor forma de hacerlo? ¡Aaagh! Las cartas bueno… algo similar al tablero, una idea buena con un acabado feo, de sensación como sin terminar… no sé, a mi no me gusta. Mención aparte a las tarjetas de los 19 dioses exteriores y el feo, impresionantes y con su textaco de ambientación por detrás para los más curiosos. Tan chulas que hacen que el juego, sobre la mesa, quede espectacular.

Las encargadas de tapar las localizaciones.

Y es posible que estés pensando: ¿Y entonces qué? ¿Está wapo? ¿Es feo? ¡Me lías! Exactamente esa es la sensación que tengo yo hablándote del arte del juego. No me lo tengas en cuenta.


 Preparación de la partida

¿Te acuerdas de cuando te explicaba este apartado en la reseña de Russian Railroads? Pues este es parecido. Si tienes en bolsitas zip bien separados los componentes de cada jugador de manera individual vas a tardar muy poquito. Hay que formar un mazo de incursiones, sacar una carta de festival y escenario, colocar el tablero y las tarjetas a su alrededor… pero vamos, nada que no puedas hacer en 5 minutos. Mención aparte al espacio necesario, más del que pudiera necesitarse para un euro de esta categoría debido a que debemos añadir las tarjetas a todo el perímetro del tablero.

A esto me refiero con que ocupa mucho sitio.


Desarrollo de la partida

No os vais a creer el objetivo del juego: ser el jugador con más “puntos de secta” al finalizar la última ronda de juego. Para ellos deberemos ir avanzando por hasta 12 rondas de juego de manera simultánea con los otros jugadores. Yo creo que la manera más fácil de explicaros cómo funciona el juego es ir explicando las fases una por una así que allá vamos:

  1. Orden de juego: en esta fase cada jugador lanza sus 3 dados y compara su resultado con el resto de jugadores. El jugador con la suma de menor valor será el primero y así sucesivamente de tal manera que el último será aquel con la suma de mayor valor.
  2. Invocación: Siguiendo el orden de turno y en “draft” cada jugador elegirá un dios al que invocar. Solo puedes invocar dioses que no lo han sido ya previamente y cuyo valor sea exactamente igual a los dados que empleas para invocarlo. Una vez invocas a un dios pierdes el turno y se sigue en orden de las agujas del reloj. Cuando todos los jugadores se han quedado sin dados por usar esta fase termina.
  3. Concesión: o la hora de recolectar. Cada jugador coge lo que sus dioses le conceden y paga el coste en cordura. Desconozco si esta fase debe hacerse en orden o no porque yo veo más cómodo que todos lo hagan a la vez para ahorrar tiempo. Hay que ser práctico.
  4. Expansión: o la hora de pagar. Gástate tus recursos obtenidos en “Concesión” para expandir tu influencia por diferentes puntos de la ciudad. Esto te dará pequeños bonus y será la fuente principal para obtener puntos de victo… digo… de secta. Ojo, las localizaciones de la ciudad siguen un “orden” de nivel, de tal manera que no podrás acceder a las más poderosas desde el principio. En el tablero está perfectamente claro a qué localizaciones puedes expandirte gracias a un sistema de flechas.
  5. Incursión: esta fase solo se activa en 4 rondas de la partida y va de darse de piños con los investigadores que vienen a fastidiar tu hermosa y creciente secta. Tendrás que comparar tu fuerza con la del investigador y ver si obtienes un bonus por derrotarlo, nada o un perjuicio. Antes de pelear con el investigador sucede un pequeño evento aleatorio.
  6. Tiempo: se avanza el marcador de tiempo hasta la ronda siguiente.

Cthulhu y Nyarlathoptep (¿los he escrito bien?). Impresionantes tarjetas de dioses exteriores.

Y dicho esto así alguien puede pensar: “un euro normalito”. Rotundamente no. No he mencionado que los dioses pueden otorgar aparte de recursos, hechizos, maná y cordura. Que los eventos e investigadores tienen todos sus textos de ambientación y que, con un poquito de allí y otro de acá, Kingsport festival se convierte en una auténtica experiencia temática. También tengo que hablar del “escenario”, una carta que condiciona y modifica las reglas de la partida y que se extrae del mazo de escenarios al principio de la partida. Esto va a hacer que cada partida resulte única y tengas que adaptarte a la nueva propuesta de “escenario”. También, y para redondear, al finalizar la partida se revela el “festival”, una forma de puntuación que permanece oculta hasta el final de la partida y que puede desencadenar un vuelco en la posición de los jugadores justo cuando todo parecía decidido.

Fin de la partida

Termina las 12 rondas, resuelve el festival y asunto liquidado.

¿Cómo ser un jugador de éxito en Kingsport Festival?

Una buena partida de Kingsport festival requiere de dos cosas: salir victorioso en las cuatro fases de incursión y expandirte en todas o todas menos una las fases de expansión. Esto solo va a ser posible si los dados te acompañan ya que tiradas más altas se van a traducir en un mayor número de recursos. Sin embargo e independientemente de tus tiradas siempre vas a tener que exprimir esos tres dados por ronda. Para ello hay una clave necesaria: una planificación robusta. Con esto me refiero a que, teniendo en cuenta que debes expandirte tantos turnos como sea posible y resultar victorioso de las incursiones, intenta generar recursos y expandirte de manera que, por mala que sea tu próxima tirada, puedas volver a expandirte. Aprovecha aquellas tiradas buenas para prepararte por si el azar te pega una torta y lleva tu influencia a una parte de la ciudad más “cara” cuando estés preparado para ello. Si tienes esto claro solo vas a necesitar un poco de fortuna en los dados para salir victorioso.

Varios tipos de castas: investigadores, hechizos y eventos.

Un inciso antes de terminar, este es un juego con un moderado componente de azar, los eventos pueden ponerte más difícil o más fácil las cosas, los investigadores pueden tener más o menos fuerza, el festival final puede favorecerte o no. Dicho de otra manera, tu puedes intentar hacer una buena partida, pero el juego puede decidir que te pudras y, en ese caso, es lo que harás. Así que te queda siempre la opción de hacerlo lo mejor posible, el resultado de la partida ya es otra cosa.


Antes de despedirme os tengo que decir que, por si no lo habéis notado, estamos ante un juego muy especial. Una excelente combinación de las dos grandes escuelas de juegos (euro y ameritrash) en la que yo me decantaría por decir que resulta un eurogame con unas gotitas de un potente destilado ameritrash. No es el mejor eurogame, no es el mejor ameritrash, pero desde luego si es la mejor combinación de ambos que yo he podido encontrar. Un juego con una experiencia de juego muy original, recomendable y que os gustará si sabéis ver la parte positiva de sus dos “caras”.

Ventajas: una combinación tan poderosa como cautivadora, partes del arte y el trasfondo muy buenas.

Inconvenientes: arte inacabado o mal desarrollado.

Recomendado: jugadores ya iniciados en busca de una experiencia original.

No recomendado: jugadores no acostumbrados a pasar más de una hora concentrados frente a un tablero. “Ponepegas” que verán un mal temático o un mal euro en el juego.

Me lo compro si: eres de euro o temáticos y quieres dar una oportunidad al “otro bando”. Eurogamers a los que les atrae el azar.

No me lo compro si: el azar te da alergia o lo tuyo es una experiencia temática e inmersiva 100%.

¡Nos leemos!