¡Hola a todos!

Hoy vengo a hablaros de ¡Rescate! Un simpático juego familiar para 2-6 jugadores con una edad recomendada de +10 años y una duración media de 45 minutos. Y no, no voy a hacer el chistecito de: “¡Suena la alarma!”. Sigamos.

Componentes del juego desplegados.


Introducción

¡Rescate! es un juego cooperativo, juegos que de entrada parecen dar alergia a más de un jugador y de los cuales yo soy un gran amante. Gracias a un sencillo mecanismo de gestión de puntos de acción, el equipo de jugadores deberá conseguir rescatar a víctimas atrapadas en un edificio pasto de las llamas mientras se suceden explosiones, los bomberos resultan incapacitados o algunas personas mueren consumidas por el fuego. ¡Pero! Vamos a quitarnos ese toque dramático y a pasar un agradable rato ahora mientras os explico cómo se juega a ésto.

Bomberos listos para la acción.

Contenido de la caja

Vamos a convertir en costumbre eso de evitar los aburridos listados. El juego trae: figurinas de bombero, algunas cartas/tarjetas, su manual, un tablero que es diferente por ambas caras, un par de dados, unos cubos negros de plástico y un puñado de tokens o marcadores. Pero, más interesante es hablar de qué no trae el juego.  Pues bien, el juego no trae bolsas de cierre hermético para guardar la cantidad de diferentes tipos de tokens que trae, cosa que no me gusta nada. Otra cosa que tampoco trae son cartas o tarjetas de calidad, con una respuesta elástica prácticamente nula, me han dejado muy frío. De acuerdo que no son un componente esencial del juego pero…

Tarjetas del mal. Como veis el arte funciona, pero la calidad del cartón no.

En cuanto al arte nada que objetar: correcto. El manual se me ha hecho algo confuso, pero aún así he podido entender de una manera rápida el funcionamiento del juego.

Preparación de la partida

Aquí tenemos varias opciones diferentes: una preparación para las reglas básicas, predeterminada, y otra aleatoria que puede realizarse con unas sencillas directrices por ambos lados del tablero. Yo sugiero jugar la primera partida con la predeterminada y luego empezar con la aleatoria (que además nos permite ajustar el nivel de dificultad).

Dicho ésto, vamos al lío y no os asustéis, que se explica y se hace en un par de minutos. ¡Vamos con la preparación para reglas básicas!

  1. Devuelve a la caja 3 fichas de punto de interés (PDI): hay 18 y sólo usaremos 15, 10 de persona y 5 de falasa alarma.
  2. Montar el tablero: para ello hay que distribuir fichas de llamas, puertas y PDI tal y cómo se indica en el manual (os lo dejo en foto).
  3. Por jugador: repartir una figurina de bombero y la tarjeta del mismo color a cada jugador. Que cada uno coloque su bombero en una casilla exterior del escenario.

Así queda el tablero tras su preparación para las reglas básicas.

Ésta modalidad es así de sencilla. Luego tenemos la preparación de partida para las reglas avanzadas donde se complica un poco la cosa: los fuegos y PDI se colocan de manera aleatoria y entran en juego otros elementos, como las sustancias peligrosas o los focos de calor, que  vuelven el juego un poco más complicado. Pero no desesperéis, para compensar, los jugadores tendrán a su disposición bomberos especialistas con diferentes habilidades que harán del trabajo en equipo algo aún más potente.

Preparación de partida aleatoria y para reglas avanzadas. Se aprecia la aparición de más elementos.

Desarrollo de la partida

El objetivo del juego es conseguir rescatar 7 personas antes de que mueran 4 o la estructura del edificio colapse (esto ocurre cuando se agotan los 24 marcadores de daño de la reserva). Los turnos se juegan empezando por el jugador inicial (acordado entre todos) y en sentido de las agujas del reloj. Durante el turno de un jugador se suceden 3 fases en éste orden:

  1. Acciones: el jugador puede gastar hasta 4 puntos de acción (PA) para realizar diferentes acciones. Si no llegara a gastar todos los puntos de acción podría guardar los sobrantes para el turno siguiente. ¿Y cuáles son esas acciones? Pues moverse, abrir y cerrar puertas, extinguir fuegos y derribar muros. Vienen todas estupendamente bien explicadas en las tarjetas de ayuda del juego, que son todo un acierto. Cuando un jugador se coloca en una casilla ocupada por un PDI se le da la vuelta a la ficha y se comprueba si hay una víctima o era una falsa alarma. En caso de encontrar una persona (o mascota) a rescatar, podrá llevarla fuera del edificio para ponerla a salvo.

Tarjetas de ayuda muy útiles y completas.

  • Propagar el fuego: al finalizar el turno de cada jugador hay que tirar 1d6 y un 1d8 que indican el lugar del tablero en el que se propaga el fuego. Las casillas pueden estar vacias, con una ficha de humo o una ficha de fuego y, en función de que haya en la casilla sucederá una cosa u otra. Si la casilla no tiene nada aparece humo, si hay humo se convierte en fuego y si hay fuego se produce una explosión. Hay un par de apreciaciones más que no vamos a detallar porque tampoco quiero extenderme mucho pero, en esencia, cuanto más “peligrosa” sea la casilla en la que se propaga el fuego, peor.
  • Fichas de llama, humo, puerta y PDI.

  • Reponer los puntos de interés: al llagar a ésta fase siempre debe de haber 3 fichas PDI por el lado de “interrogación” sobre el tablero. En caso contrario es el momento de reponer hasta que vuelva a haberlas. Para ellos se tira 1d6 y 1d8 y se coloca la nueva ficha PDI por el lado de “interrogación” en a casilla correspondiente. En caso de que estuviera incendiada se repite la tirada.
  • Detalle de fichas para las reglas avanzadas. Vehículos, focos de calor, materias peligrosas y… Cruz roja XD

    Fin de la partida

    Como ya hemos comentado, la partida termina cuando los jugadores rescatan a 7 personas, mueren 4 de ellas o la estructura del edificio recibe 24 puntos de daño, es decir, se termina la reserva de marcadores de daño.

    ¿Cómo ser un jugador de éxito en ¡Rescate!?

    Éste es uno de esos juegos en los que digo que para ser un jugador de éxito solo hay que divertirse. No obstante, si eres de esos retuercemecanismos hasta en cooperativos familiares no te preocupes, tengo algo para ti. ¡Rescate! no es más que una gestión del eterno balance riesgo/beneficio. Sopesar cuantos recursos, en nuestro caso acciones, va a costarnos eliminar un riesgo es la clave del éxito. Cuanto mayor sea el riesgo, más acciones deberemos estar dispuestos a pagar pero, claro, también tendremos que sopesar cuan probable es que termine sucediendo. Aquí los problemas vienen básicamente de las casillas con llamas, que son a partir de las cuales se suceden las explosiones. Por lo tanto tened muy en cuenta eso y tampoco invirtáis demasiado en un riesgo poco probable. Por supuesto que en ocasiones ese riesgo calculado os traicionará y todo estallará por los aires pero, si no fuera así ésto no molaría ¿no?


    Y hasta aquí nuestra reseña de ¡Rescate! Debo decir que como juego cooperativo me ha encantado, me parece más completo que la Isla prohibida y con un nivel de intensidad similar a Pandemia. Su rápida explicación y facilidad de montar la partida también va a hacer que vea más mesa que Zombicide en mi grupo. Como os digo, todo un descubrimiento que se coloca directamente como mi juego cooperativo favorito. Además tengo en cola Alto Riesgo, que espero reseñar pronto también, una expansión que estoy seguro podrá aportar aún más a éste ya de por sí muy completo juego.

    El que suscribe jugando una partida.

    Ventajas: fácil de explicar y muy emocionante. Admite hasta 6 jugadores. Reglas básicas y avanzadas.

    Inconvenientes: componentes poco trabajados. Peso ligero, por lo que puede quedarse “simplón” para algunos jugadores.

    Recomendado: admite grupos muy heterogéneos. Me parece muy indicado para grupos de jugadores casuales. Las partidas se hacen rápidas y trepidantes por lo que podría aguantar una sesión de juego larga (2-3 horas) el solito.

    No recomendado: hay jugadores a los que no les gustan los juegos cooperativos; abstenerse. Si buscas un reglamento profundo con toma de decisiones grupales complejas tampoco es tu juego.

    ¡Hasta la próxima!