¡Hola a todos!

Tiempo que no teníamos entrada de la serie “divagaciones”. Lo cierto es que echaba de menos contaros algo desde un poco más dentro de mí y no tan de dentro de una caja de cartón. Hoy os quiero aconsejar y tratar de explicaros sobre qué es un evento competitivo, al que a partir de ahora llamaremos torneo, y por qué muchos jugadores se equivocan en el planteamiento para disfrutar realmente de él.

Los que sigáis mi calendario de eventos sabréis que habitualmente organizo eventos no competitivos, a los que llamaremos a partir de ahora demostraciones, pero que, puntualmente, también organizo torneos.

¿Qué diferencia un torneo de una demostración? Pese a lo que muchos de vosotros pensáis, espero convenceros al final de la entrada de mi postura, la única diferencia REAL es que se lleva un registro de los resultados de las partidas y que, en función de estos, algunos jugadores consiguen un obsequio.

Cosas que habitualmente se piensan sobre un torneo y que son falsas:

Hay un precio de inscripción: no necesariamente. De hecho, lo que mejor resultados suele generar es que sea de entrada libre. La posibilidad de conseguir un obsequio a cambio de divertirse jugando a un juego (o varios) es algo que nos gusta a todos.

El ambiente es más competitivo: si y no depende de muchos factores. El ambiente de un torneo no tiene por qué ser más competitivo que el de una demostración y, de serlo, es porque jugadores que participan de él están enfocando de una manera poco adecuada su participación en el mismo. Está en la mano del organizador explicar antes del torneo la actitud adecuada para disfrutar del evento a todos los participantes y hacer que esto se cumpla. Los que habéis venido a alguno de mis torneos sabéis que siempre me tomo 10-15 minutos en hacer un “discurso de bienvenida” y explicaros cómo afrontar el evento.

Es importante hacer un buen resultado: estrictamente FALSO. Un torneo propone una experiencia en la que un jugador puede medir su propio nivel de juego. Sin embargo, la manera adecuada de medir vuestro nivel de juego no es con el resultado en el evento, es analizando vuestro nivel de juego a lo largo de las partidas, comparándolo con el de vuestros compañeros y comentando con ellos a posteriori las jugadas. Muchas veces por motivo de azar un buen jugador puede tener malos resultados y viceversa.

Cosas que he escuchado de boca de jugadores y que aseguran son su motivo para no participar:

“Yo juego solo para divertirme”: ¿y qué piensas que vas a hacer en un torneo? ¿jugar para ganar un premio? Los torneos deben jugarse por diversión.

“Yo solo juego con mis amigos/excusa barata por timidez”: el público de los juegos de mesa es, en su amplia mayoría, gente estupenda. Seguramente te sorprenderías de la cantidad de amistades que pueden surgir a raíz de compartir una mesa de juego. No seas tímido y anímate a jugar con más personas, me lo agradecerás.

“Pagar para no llevarme nada… Pff…”: en caso de torneo con cuota de inscripción. No seamos tan materialistas, vas a llevarte un buen rato, personas que vas a conocer y, muy importante, estás apoyando económicamente al organizador. Tu apoyo vale mucho. Así que te llevas, planazo de tarde (o día), nuevas amistades y la gratitud del organizador, yo creo que son muchas cosas ya. No hablemos de si consigues un obsequio por tu buena posición.

“No me gustan los ambientes competitivos”: como ya he dicho, en un torneo puede haber el mismo ambiente que en una demostración. Es trabajo del organizador garantizar que el ambiente es distendido y ayudaros a todos a propiciarlo.

Y para ir cerrando os voy a dar unos tips por si pensáis asistir a un torneo próximo:

El motivo que debe llevarte a participar en un torneo es la diversión y, en su caso, medir tu nivel de juego. Si tu prioridad es conseguir uno de los premios otorgados en el mismo no vas a disfrutar igual del evento y vas a hacer que la gente de tu alrededor tampoco lo haga, serás de los que “crispan el ambiente”. De todas formas ahí estamos los organizadores, identificar a estos jugadores es muy fácil y suavizar su comportamiento también.

No tienes oponentes, tienes compañeros de juego. Tus compañeros de juego son exactamente iguales que tú, personas sanas que están allí buscando pasar un buen rato. No dudes de su testimonio, lo único que quiere es pasarlo bien jugando contigo.

Ante cualquier duda de juego o situación conflictiva actuad con inteligencia y no la convirtáis en un conflicto real. Recordad, tu compañero de juego solo quiere divertirse y, ante cualquier duda avisad al organizador, el os ayudará a resolver vuestra duda o problema. En ocasiones es muy difícil resolver ciertos problemas de una manera justa para ambos jugadores, deberéis respetar la decisión del organizador os parezca justa o no. Cuando tengáis un hueco a lo largo del evento, si queréis comentar la situación con el organizador hacerlo y dad vuestra opinión sobre cómo habríais actuado vosotros.

El organizador es un profesional y está allí para ayudaros, es objetivo y su único interés es que todos lo paséis bien. No olvides esto, es muy importante porque el organizador es el máximo garante de tu diversión.

Nunca pierdas la educación, aunque otro lo haga.

Y hasta aquí lo que mi experiencia como usuario de torneos (que ha visto muchas organizaciones, desde muy malas, a buenas y excelentes) y como organizador de los mismos con mayor o peor fortuna en algunos casos pero con un historial bastante “limpio”.

Agradecería comentarios sobre si queréis más contenido de este tipo y sobre si estáis de acuerdo con lo aquí escrito o si os ha parecido de interés.

¡Un saludo!