¡Hola a todos!

De vez en cuando introducimos en el blog una entrada bajo la etiqueta y categoría “Divagaciones”, esto es para avisaros de lo que viene. Si bien no son entradas “off-topic”, si que se salen de la tónica habitual del blog. Hoy os quiero contar algo de mi vida personal que va a influir en el funcionamiento de “El  Bazar de Iglesias”; allá vamos.

El que suscribe en su máximo apogeo.

“El Bazar de Iglesias” es un pequeño proyecto empresarial personal del que ahora mismo os escribe, debido a esto he tenido que “insertarlo” de alguna manera en mi “vida corriente” para poder sacarlo adelante. Por la gran cantidad de tiempo y conocimientos que se requieren para avanzar como marca he tenido que buscar muchos colaboradores y gente que me ha ayudado en muchos aspectos, es decir, he tenido que aprender a delegar, por salud mental y por la propia salud de la marca. ¿Por qué os cuento esto? Volvamos a mi vida corriente…

Para quien no sepa nada de mí, os diré que soy Farmacéutico con un perfil orientado hacia la investigación, como todo buen investigador, una de las primeras metas tras acabar la licenciatura es el doctorado. Pues eso, que compaginar el doctorado con la marca no solo es una tarea difícil de abarcar sino que en ocasiones requiere establecer un orden de prioridades. Fruto de esas prioridades, en las que mi trayectoria como investigador está por delante de la marca, tengo que marcharme a Vitoria unos mesas para poder concluir parte de mi trabajo de investigación que, espero, de como fruto mi tesis doctoral. En resumen voy a estar ausente desde septiembre hasta, muy posiblemente, Navidad.

Aún no tengo muy claro cómo voy a conseguir que “El Bazar de Iglesias” siga ofreciendo a nivel local aquí en Granada todo lo que ya hemos conseguido convertir en rutina, fundamentalmente el juego organizado de Magic, las Demostraciones de juegos de mesa y las entregas en mano de nuestros artículos de las que en tantas ocasiones os beneficiáis. Parte de todo ese embrollo lo tengo resuelto pero, toca advertiros de que, muy probablemente, durante ese tiempo pese a intentar ser los mismos, las caras visibles pueden cambiar.

Buenos momentos. Nacional Catán 2015.

Buenos momentos. Demostración de Cocoricó Cocorocó con Mundo Letal.

Buenos momentos. La foto que dio la vuelta al mundo.

Yo por mi parte seguiré gestionando la gran parte del proyecto desde Vitoria, la web, el blog, la atención vía redes sociales etc. pero voy a necesitar, en alguna medida gente dispuesta a colaborar para que “El Bazar de Iglesias” no desaparezca aquí, en Granada, en mi ausencia.

Me gusta ofreceros este tipo de entradas porque, a veces, en el mundo 2.0 las relaciones personales o vendedor-ciente se deshumanizan. Yo no quiero que eso ocurra con mi e-shop, de vez en cuando creo que es conveniente mostrar un poco de mí, recordaros que soy una personita también y que, al igual que vosotros, también tengo “mis historias”. Agradecería mucho una opinión sobre qué os parece que os ofrezca este tipo de contenido de vez en cuando en el blog.

Tampoco quiero aburriros mucho, pero avisaros de lo que está por venir considero que es lo mínimo que puedo hacer por vosotros, bueno, eso y dejarlo todo lo suficientemente bien montado como para que no tengáis que “echarme” de menos :)

No queda mucho más que decir, agradeceros vuestra lectura y despedirme hasta…

 

¡La próxima!