¡Hola a todos!

Hoy vamos a reseñar “Ludi Gladiatorii”, un juego de cartas en prototipo, desarrollado por TortuGames y lanzado a través de la plataforma de crowdfunding Verkami. En apenas unos días no solo consiguió su objetivo, sino que lo triplicó, gracias a una mecánica sencilla y tremendamente adictiva. ¿Queréis convertiros en el lanista más importante de Roma? ¡Roma victis!


Introducción

Ludi Gladiatorii es un juego de cartas en el que cada jugador toma el papel de un lanista, director y responsable de un ludus romano o escuela de gladiadores. Su objetivo no será otro que escribir su nombre en la Historia como la escuela de gladiadores más importante del Imperio. La edad recomendada para este juego es de 10+, es para 2 a 5 jugadores y la duración media por partida ronda entre los 30-45 minutos. Importante: En este juego de cartas no se juega con una mano, es decir, que todas las cartas de cada jugador están continuamente desplegadas en la mesa y boca arriba.

 

Contenido del juego

El juego lo componen un cuaderno de instrucciones, por supuesto, 30 Cartas de gladiadores (con las que te enfrentarás en el Coliseo contra otros jugadores), 27 Cartas de edificio (que podrás construir a cambio de beneficios), 15 Cartas de combate (que determinarán el resultado de los enfrentamientos en la arena), 24 Fichas de moneda (con las que participar en las subastas y pagar a tus gladiadores para que combatan) y 16 Fichas de punto de victoria (serán las que decidan el ganador de la partida).

Aspecto de los componentes del juego, al ser un «proto» no teníamos mucho más, hasta los contadores los pusimos nosotros :)

Preparación de la partida

La preparación de la partida es bastante sencilla siguiendo estos pasos:

  1. Primero, del mazo de cartas de edificio separa los edificios iniciales (marcados con la Loba de Rómulo y Remo en la esquina superior derecha) de los especiales. A continuación, según los jugadores que seáis, deberéis coger una cantidad determinada de cartas de edificio inicial: Una carta de cada edificio inicial si sois dos jugadores, dos de cada edificio inicial para tres jugadores y tres cartas de cada edificio inicial si sois cuatro jugadores. Respecto al mazo de edificios especiales, siempre se juega con todas las cartas, independientemente del número de jugadores que seáis.
  2. Añade al mazo que acabas de formar de edificios iniciales la Casula (marcado con la Loba en dorado en la esquina superior derecha).
  3. Reparte, de forma aleatoria, tres edificios iniciales a cada jugador, teniendo en cuenta que no se pueden tener dos edificios iguales (vuelve a barajar si ocurre esto y vuelve a repartir hasta que esté todo correcto) y que la Casula debe tocarle a alguien, ya que definirá quién será el jugador inicial.
  4. Coloca los edificios sobrantes (iniciales y especiales) boca arriba en un mazo aparte.
  5. A continuación, del mazo de gladiadores separa las cartas de novato, llamadas Tiro, del resto (cartas de Veterano), y entrega dos novatos a cada jugador, colocando boca arriba el resto en un mazo aparte. El mazo de veteranos deberás barajarlo también y dejarlo boca abajo.
  6. Entrega tres monedas a cada jugador.
  7. Baraja el mazo de combate, por último, y colócalo también boca abajo.

Con esto ya tenemos la partida preparada. Solo queda jugar los efectos de las cartas de edificio que nos hayan tocado y, a continuación, empezará a jugar el jugador que tenga en su poder la Casula.

Aspecto de la mesa de un jugador antes de empezar a jugar.

*Las cartas que se vayan descartando a lo largo de la partida se irán colocando en mazos aparte, boca arriba, frente al mazo al que correspondan: Por ejemplo, un gladiador veterano que muera en el Coliseo será enviado a un mazo de descartes que se colocará al lado del mazo de veteranos, boca arriba. Cuando un mazo se agote, se barajarán todos los descartes de ese tipo y se formará un nuevo mazo.

Desarrollo de la partida

 

El turno se desarrolla del siguiente modo:

  1. Fase inicial: Endereza todos tus gladiadores y resuelve los efectos que tengan lugar en esta fase.
  2. Fase principal: Puedes usar tus gladiadores de tres formas diferentes: Combatir, Trabajar o Construir/Derribar. Cuando uses a un gladiador, debes girarlo para simbolizar que no podrás volver a usar esta carta hasta tu siguiente turno.
  3. Fase de subasta: Puedes mostrar las tres primeras cartas del mazo de gladiadores veteranos y elegir una de ellas. El jugador que ofrezca más monedas por él conseguirá añadirlo a sus filas. Nunca puedes tener más gladiadores que edificios, y nunca podrás tener más de cinco edificios.
  4. Fase final: Antes de pasar el turno, si tienes menos de dos gladiadores, coge un novato del mazo correspondiente y añádelo a tu zona de juego. Lo mismo deberás hacer si tienes menos de dos edificios: coge de entre los “edificios iniciales” los que necesites, al azar, para tener dos cartas en juego.

Combatir: Si decides combatir, escoge uno o varios de tus gladiadores. Si son novatos, deberás pagar una moneda por cada uno que vaya a la arena; si son veteranos, deberás pagar dos monedas por cada uno. Cada gladiador ataca de forma individual y puedes escoger que unos ataquen a un jugador y otros a otro. Cuando decidas a qué jugador atacas con el primero de tus gladiadores, el jugador defensor podrá escoger uno de sus guerreros para defenderse (es obligatorio defenderse). Este gladiador se convertirá en defensor este turno, podrá defender tantas veces como el jugador defensor desee y lo podrá hacer aunque esté girado.

Cartas de combate.

A continuación, muestra la primera carta del mazo de combate y resuelve su efecto: puede ser una o dos espadas (suman uno a dos al valor de combate del atacante, indicado con un número sobre una punta de flecha en la carta, en la esquina inferior izquierda), uno o dos escudos (suman uno o dos al valor de defensa del gladiador defensor, definido sobre el mismo número impreso en la punta de flecha), una calavera, una calavera con espada o una calavera con escudo (el gladiador derrotado muere y es descartado), una corona de laurel (gana el jugador atacante independientemente del resultado y además obtiene un punto de victoria), un saco de monedas (gana el jugador atacante y, además, gana dos monedas de oro) y una espada o escudo con una flecha (juégala como si fuera un escudo o espada normal, resuelve el combate y, después, baraja todos los descartes del mazo de combate con el resto de cartas de combate que quedaran boca abajo.

Si el jugador atacante gana el combate, gana automáticamente un punto de victoria. Además, en caso de empate, ganará también el jugador atacante.

Recordad que podéis atacar con uno o varios de vuestros gladiadores, siempre que estén enderezados y paguéis por ellos (1 o 2 monedas), y que siempre atacarán de uno en uno, a un rival u otro a vuestra elección.

Algunos gladiadores tienen, en la esquina inferior derecha, un icono de escudo o de grilletes. El escudo suma uno a la fuerza del gladiador cuando este actúa como defensor y los grilletes permiten que, cuando el gladiador en cuestión ataque, “encadenar” a un guerrero del rival para que no pueda defenderle.

Trabajar: Toma monedas de la reserva, tantas como indique el valor del gladiador que giras para obtener ingresos (este valor está indicado al lado de la punta de flecha de las cartas de gladiadores, sobre una moneda de oro).

Construir/Derribar: Suma la habilidad de construcción del gladiador/es que vas a girar, indicada con un número sobre una pequeña loseta rectangular en la esquina inferior izquierda de las cartas de gladiadores. Si la suma iguala o supera la del edificio que quieres construir (el valor del edificio está impreso en su esquina superior izquierda), podrás hacerte con él y ponerle con el resto de edificios que ya tenías. Importante: el mazo de edificios está descubierto, por lo que puedes construir el que más te interese. Tan solo debes buscarlo en el mazo y pagar su coste (girando gladiadores).

Detalle de los edificios.

Como os comentaba antes, no podréis tener dos edificios iguales y tampoco más de cinco.

Cuando construyes un edificio, algunos os dan beneficios al obtenerlos y otros a lo largo de la partida. Estos valores vienen retratados en la parte inferior de las cartas de construcción: A la izquierda veréis el beneficio que os dan solo al construirlo (solo una vez), que puede ser un punto de victoria o una moneda, y a la derecha veréis si tiene algún efecto que podéis aplicar cada vez que os toque el turno (por ejemplo, “recibe una moneda de oro cuando declares una subasta”, “puedes realizar otra puja en tu turno” o “cada vez que construyas, recibes una moneda de oro”).

Si decides derribar uno de tus edificios, deberás actuar del mismo modo que en la construcción: La suma total del valor de construcción de los gladiadores que gires deberá ser igual o superior al valor del edificio que quieres demoler.

Fase de subasta: El jugador activo muestra las tres primeras cartas del mazo de veteranos y escoge la que más le convenga. Acto seguido, cada jugador pujará por llevarse a dicho gladiador, siendo el último en hablar el jugador activo. La puja mínima ha de ser igual, al menos, al coste del guerrero, impreso en la esquina superior izquierda de la carta. En caso de empate en alguna puja, ganará el jugador activo.

                      Gladiadores veteranos por los que pujaremos.

Para pujar, debes tener sitio disponible en tu ludus: Si tienes ya tres gladiadores, deberás tener, al menos, cuatro edificios para poder comprar un cuarto guerrero. Recordad que nunca podréis tener más gladiadores que edificios. Si tienes ya cinco edificios y cinco gladiadores, no podrás participar en la puja.

Por último, solo hay una ronda de pujas.

Ejemplo: Raúl es el jugador activo. Le sigue Dani y, por último, Juan. Raúl decide empezar una subasta, muestra tres gladiadores veteranos y escoge uno de ellos. A continuación, el primero en ofrecer dinero será siempre el siguiente jugador, siendo Raúl el último en hablar y, por tanto, partirá con cierta ventaja. Dani decide pujar con dos monedas (el valor mínimo exacto del gladiador que ha tocado), Juan puja con tres monedas y Raúl, interesado en el guerrero, puja también con tres monedas, sabiendo que ya no hay más pujas detrás de él y que le basta igualar la puja de Juan para llevarse al guerrero, ya que en caso de empate gana el jugador activo.

 

Fin de la partida.

Gana el jugador que consiga siete puntos de victoria.

 

¿Cómo ser un jugador de éxito en Ludi Gladiatorii?

Yo os recomiendo haceros rápidamente con algunos edificios como las Thermas, que permiten “licenciar” gladiadores o novatos y te dejan hueco para pujar por guerreros mejores (ya que si no, la única opción que tienes de “reciclar” tus guerreros es con un resultado de muerte desfavorable en la arena), o los edificios que te dan puntos de victoria al construirlos.

También os recomiendo guardaros siempre algo de dinero al final de vuestro turno, ya que así podréis participar en las subastas de los otros jugadores.


 

Y hasta aquí la reseña de hoy. Esperamos que os haya gustado.

 

Inconvenientes: Poca variedad de cartas y un azar bastante influyente. Si quedas para jugar con los amigos una tarde, deberás llevarte algún juego más para no quemar este.

Ventajas: Mecánica sencilla, estética brutal y partidas muy amenas.

Recomendado: Para jugar un par de partidas rápidas y para un público que se sienta atraído por la temática romana, ya que, pese a su apariencia, es un juego con el que disfrutarán jugones y no tan jugones.

No recomendado: Como única opción para una tarde.

 

¡Nos leemos!